¿En qué se diferencian la cirugía plástica, la estética y la reparadora?

Blog Clínica IMEMA - cirugía plástica

Desde Clinica Imema somos conscientes de que a priori puede parecer que estamos hablando de términos que son sinónimos, pero si indagamos un poco, pronto descubriremos las diferencias que hay entre ellos. Seguro que en más de una ocasión habrás visto textos en los cuales utilizan indistintamente un término por otro. Probablemente estén escritos por personal no cualificado. Estamos convencidos de que a partir de ahora estarás más atento, e incluso podrás corregir a quien los use mal.

En general, cuando hablamos de cirugía plástica nos referimos a una especialidad de la medicina que se divide en dos campos. Por un lado, la cirugía estética, y por otro, la cirugía reparadora.

Cirugía estética

Esta especialidad de la cirugía plástica tiene como objetivo mejorar la apariencia de ciertas partes de nuestro cuerpo a través de procedimientos quirúrgicos, como por ejemplo: reducir el exceso de piel de nuestro abdomen después de bajar de peso, aumentar la talla de pecho o borrar los efectos del paso de la edad.

De esta manera lo que se consigue es que el paciente se sienta más satisfecho con su apariencia física al verse y sentirse mejor.

El paso por el quirófano es solo un trámite al que se someten cada vez más personas, y aunque el número de mujeres sigue siendo mayor, cada vez más hombres (un 20%) optan por esta opción para lograr a corto plazo sus objetivos.

Si tenemos que nombrar del 1 al 3 cuáles son los procedimientos quirúrgicos más demandados, el aumento de pecho, la lipoescultura y la rinoplastia son los ganadores. Eliminar la grasa localizada o corregir el tamaño y la forma de la nariz son dos de los aspectos que más preocupación generan entre los pacientes.

Cirugía Reparadora

También se la conoce como cirugía reconstructiva y al igual que la cirugía estética, esta es una de las grandes áreas que engloba la cirugía plástica. ¿En qué se diferencia de la cirugía estética? El fin principal de esta especialidad es el de recuperar o mejorar la función de un órgano o tejido dañado, ofreciendo al mismo tiempo unos resultados lo más estéticos posibles.

Por ejemplo, se recurre a la cirugía reparadora para solucionar malformaciones congénitas como el labio leporino; reconstruir huesos, nervios y tendones; realizar reconstrucciones después de un cáncer; etc. Además, es el tratamiento al que se suele recurrir cuando los cirujanos se encuentran con zonas afectadas por grandes quemaduras.

¿Te ha quedado más claro? Al menos hemos intentado explicarlo de la forma más sencilla posible. ¡Esperamos haberlo conseguido!

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