Se incrementa la demanda de tratamientos faciales mínimamente invasivos

Clínica IMEMA - Tratamientos Faciales

¿Estás pensando en hacerte un pequeño retoque facial? Queramos o no, el paso del tiempo deja su impronta en el rostro y eliminar las temidas patas de gallo o el poco deseado código de barras son algunas de las peticiones más comunes entre los pacientes. Hablamos en su mayoría de retoques estéticos que gracias a los últimos avances experimentados en este campo ya no requieren reservar cita en el quirófano. Evitar el laborioso proceso quirúrgico y el doloroso post operatorio es, sin lugar a dudas, lo que está llevando a tantas personas a decantarse por esta opción.

¿Sabías que el 60% de los procedimientos estéticos faciales que se realizan en España son no quirúrgicos? Frente al 40% en los que sí es necesario quedarse ingresado en la clínica. Un dato que no nos ha sorprendido en la Clínica Imema, ya que lo vemos en el día a día.

Otra de las razones que explican el auge de estos tratamientos mínimamente invasivos es que son técnicas más asequibles económicamente, por lo que cada vez son menos los pacientes de entre 30 y 40 años que dilatan en el tiempo la decisión de borrar las arrugas de expresión o de eliminar las bolsas de los ojos.

Las técnicas más populares

Entre 2015 y 2016 la demanda de este tipo de técnicas ha crecido en un 10%. Ya conocemos las razones pero, de todas las técnicas que existen, ¿cuáles son las que gozan de mayor popularidad?

1.- Rellenos dérmicos con ácido hialurónico

Son sustancias seguras y reabsorbibles fácilmente por el cuerpo. Gracias a su aplicación, conseguimos que los pliegues y las depresiones del rostro desaparezcan, recuperando este su brillo y frescura de forma casi instantánea.

No son peligrosos. El ácido hialurónico es un componente que se haya ya presente en el cuerpo humano de forma natural y tanto la teoría como la práctica nos han demostrado que esta molécula contribuye a hidratar la piel, devolviéndola el volumen perdido.

2.-  Tratamiento con toxina botulínica

Nos referimos a un principio activo biológico que se emplea para bloquear las señales nerviosas, es decir, para tratar las arrugas dinámicas o las líneas de expresión que aparecen en la mitad superior de la cara (en la parte del entrecejo, en la frente o alrededor de los ojos). Este tipo de arrugas se produce por regla general a consecuencia de la gesticulación.

¿El resultado? ¡Un rostro mucho más joven!

Según la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SEPRE), ambas técnicas suponen entre el 60 y el 65% del total de los tratamientos médico-estéticos que se realizan a día de hoy en nuestro país.

Y tú, ¿te someterías a uno de estos procedimientos mínimamente invasivos?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to top