¿Cuál es el impacto emocional de la alopecia?

Clínica IMEMA - Cuál es el impacto emocional de la alopecia

A estas alturas sabemos bien que podemos sufrir una alopecia por múltiples factores, como puede ser un trastorno hormonal, nervioso, genético o como consecuencia de algún traumatismo. Sin embargo, sea del tipo de que sea, puede suponer un golpe emocional para las personas que lo padecen, sobre todo si se presenta de forma prematura, antes de los 40 años. En muchos casos, incluso puede ser necesaria la ayuda psicológica para aceptar la calvicie como algo normal, sin ver mermada la confianza o la autoestima de los afectados.

La forma en la que se origina esta patología en hombres y mujeres varía enormemente, pero el modo en que repercute en las personas que lo padecen se asemeja muchísimo y todas las personas con este problema suelen enfrentarse a un gran impacto emocional. No es de extrañar en la sociedad en la que vivimos donde prima nuestra imagen personal. Por ello, cuando comienza la caída del cabello se desata una vorágine de sensaciones en la persona que padece el problema, que desencadena nervios y ansiedad. Factores que, a menudo, son contraproducentes.

Afortunadamente, la medicina estética está para ayudarnos cuando no nos sentimos bien con nuestro físico. Para corregir problemas o malformaciones que puedan generar malestar en el paciente. En el caso de la alopecia, más de la mitad de la población española sufre o ha sufrido algún problema capilar de consideración. De hecho, en España las intervenciones de restauración capilar también han aumentado, notablemente, en los últimos años. Los avances científicos han mejorado la eficacia de este tipo de tratamientos, siendo cada vez menos invasivos.

¿Cómo afecta la alopecia a las personas?

Frustración: Cuando el cabello comienza a caer de forma anómala, la persona que padece el problema puede sentir ansiedad. Lo normal es comenzar a probar productos que traten de minimizar el problema, pero en la mayoría de los casos los resultados no son los esperados, lo que genera frustración y malestar.

Sensación de envejecimiento: La ausencia de cabellos provoca una sensación de envejecimiento, ya que solemos asociar este problema a edades avanzadas. Esto supone que la alopecia a edades tempranas sea, aún, mucho más frustrante.

Baja autoestima: El rechazo que una persona pueden sentir ante la pérdida de pelo, genera insatisfacción general. No se verá bien en muchos casos, viendo mermada su autoestima y la seguridad en sí misma.

En Clínica Imema somos expertos en restauración capilar y contamos con la tecnología más vanguardista, como es el caso del implante robótico con ARTAS. Más preciso y menos invasivo.

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