Pitiriasis Versicolor
Es una infección cutánea superficial crónica, causada por un hongo parásito habitual de la piel normal denominado Pityrosporum orbiculare.
Este hongo se aísla desde la pubertad en la piel normal, sin producir enfermedad en un 90 por ciento de la población. En las personas que sí la produce es, sin embargo, inofensiva, aunque causa una alteración estética importante.
La pitiriasis versicolor es poco o nada contagiosa, ya que además del hongo son imprescindibles ciertas condiciones especiales para que se produzca la enfermedad, tales como: humedad o sudoración, embarazo, tratamientos con corticoides, predisposición genética, diabetes, disminución de la inmunidad, etc. Cuando existen estos añadidos el hongo se transforma en una forma diferente, capaz de producir la enfermedad, que se llama Malassezia furfur.
Además, para su crecimiento este hongo necesita ácidos grasos, por lo que se suele localizar en zonas de piel seborreica: parte alta del pecho y de la espalda, cuello y hombros.
¿A quiénes afecta?
Es una enfermedad muy frecuente en verano y otoño, de difusión mundial, aunque mucho más frecuente en climas húmedos y tropicales. Predomina en adultos y en jóvenes de 15 a 35 años, de ambos sexos. La transpiración abundante y la elevada producción de sebo facilitan que el hongo penetre en la piel.¿Cuáles son los síntomas?
Aparecen manchas más claras o más oscuras que el resto de la piel normal, con una descamación leve. Se inician como manchas rojizas o marronáceas, que posteriormente se hacen más claras. Las manchas pueden estar aisladas o confluir, formando grandes placas que parecen mapas. Al rascar las lesiones se produce una descamación típica muy fina.
La principal molestia suele ser la alteración estética, aunque el picor relacionado puede resultar intenso, en especial durante los meses cálidos, cuando la sudoración es abundante. En presencia de ciertos factores como el calor y la humedad puede producirse un crecimiento excesivo del microorganismo en el folículo piloso, lo cual da lugar a una inflamación y origina lesiones similares al acné, que producen picor. Esta afección se denomina foliculitis por Pityrosporum y su tratamiento es similar al de la pitiriasis versicolor.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se realiza basándose en las características típicas de las lesiones. La iluminación con luz ultravioleta (luz de Wood) muestra una fluorescencia rosada o amarillenta en las lesiones. En algunas ocasiones, puede ser necesario confirmar la presencia del hongo. Esto se realiza mediante el examen directo de las escamas al microscopio, tras teñirlas previamente.
Existen diferentes enfermedades que pueden imitar las lesiones de la pitiriasis versicolor: vitíligo, tiñas, pitiriasis rosada, pitiriasis alba, etc. En general, la descamación fina y el examen microscópico característico permiten la diferenciación con estas afecciones.
¿Cuál es el tratamiento?
Hay variedad de tratamientos aplicables en casos de pitiriasis versicolor. Aún realizándolos correctamente hay un alto índice de recaídas. El dermatólogo puede recomendar realizar tratamientos preventivos que varían según el tiempo y el modo de aplicación.
También es necesario saber que las manchas más claras pueden persistir durante cierto tiempo después de finalizar el tratamiento, sin que sea necesario iniciarlo de nuevo. Los tratamientos pueden ser tópicos (aplicados directamente sobre la piel), u orales.
