Peelings

La palabra inglesa peel significa exfoliar, renovar la piel. El peeling es el efecto producido por la aplicación de determinadas sustancias, por lo general ácidos, que producen la eliminación de las capas superficiales de la piel, con lo cual se favorece su renovación y se incrementa la cantidad de colágeno subyacente.

El peeling está indicado para eliminar arrugas y manchas y suavizar cicatrices, depresiones o irregularidades de la superficie cutánea (provocadas por acné juvenil o varicela). También es útil como preparación de la piel y complemento del tratamiento con láser.

¿Qué tipos de peelings existen?

Los peelings se clasifican, según la profundidad que alcanzan, en superficiales, medios y profundos.

Un peeling superficial es aquel que elimina sólo las capas más expuestas de la piel, con lo cual quienes se lo realizan pueden retomar su vida normal inmediatamente. El procedimiento más utilizado se conoce como peeling superficial de ácido glicólico. Este ácido es una sustancia natural extraída de la caña de azúcar y forma parte de los alfa-hidroxiácidos (AHA).

El ácido glicólico, además de utilizarse para la realización de peelings, es una de las sustancias que más se emplean en cosmética para el rejuvenecimiento de la piel. La concentración de ácido glicólico empleado para productos cosméticos varía entre el 5 y el 15 por ciento, mientras que en un peeling superficial la concentración es igual o superior al 50 por ciento.

¿Qué se nota tras las aplicaciones?                             

La aplicación de ácido glicólico no es dolorosa. El paciente sólo nota una ligera quemazón durante la aplicación y en el momento de la neutralización. Es normal que la zona tratada se enrojezca ligeramente, efecto que desaparece a los pocos minutos. Excepcionalmente pueden aparecer pequeñas ampollitas y costras aisladas que remiten rápidamente en pocos días. El paciente puede incorporarse a su vida normal de forma inmediata.

¿Qué resultado se puede esperar?

Los acnés comedonianos (con espinillas) y pustulosos (con pequeños quistes de pus) son los que mejor responden a los peeling superficiales con ácido glicólico. Los acnés nódulo-quísticos (con quistes y abscesos de mayor tamaño) responden bien, aunque a menudo conviene reforzar el efecto con fármacos por vía oral. El resultado dependerá en gran parte de la calidad de la piel del paciente.

Tiene mejores resultados en pieles grasas.

¿Cuántas sesiones son necesarias?

La cantidad de sesiones depende del grado del peeling: cuanto más profundo es, menos sesiones se necesitan para alcanzar los resultados deseados. Las sesiones se suelen repetir con una frecuencia de dos a tres semanas. Tras el primer tratamiento es conveniente realizar peelings de repaso cada dos o tres meses para evitar la aparición de nuevas lesiones inflamatorias en el caso de tratamiento del acné, o para prolongar el resultado en el caso del envejecimiento cutáneo. El tratamiento del acné pustuloso o comedoniano suele requerir entre tres y seis sesiones para hacer desaparecer las lesiones activas. En algunas ocasiones puede haber un pequeño rebrote de "granitos" tras el primer peeling, que desaparece en pocos días. En el lugar donde se localizaban las lesiones con pus y las heridas suelen quedar unas pequeñas marcas rosadas, fruto de la inflamación sufrida, que corresponden al proceso de curación normal de un acné. Estas pequeñas marcas desaparecerán en unos meses. El resultado del peeling químico en líneas generales es muy satisfactorio.

 
Consulta estética gratuita
Blog del Dr. Lopez Bran

Blog

Newsletter
Suscríbase al boletín de noticias de Imema
Nombre:
Email:

Blog Eduardo Lopz Bran.

Diseo e implementacin Berkedana - Javier Tabernero.