Tratamientos
Rejuvenecimiento
El rejuvenecimiento mediante láser consigue regenerar, renovar y mejorar visiblemente el aspecto de la piel gracias a su capacidad de estimular el colágeno y la elastina, fibras de sostén de la pie, así como dejar al descubierto capas nuevas de piel de aspecto joven y mucho más terso. Las arrugas de la cara, tanto finas como moderadas, desaparecen, mientras que las más profundas mejoran notablemente.
Otra acción complementaria del láser es que su energía estimula a los fibroblastos de la piel, consiguiendo que aumente la formación de neocolágeno y de elastina, fibras de soporte y armazón cutáneos. En los meses posteriores al tratamiento se observa una clara mejora de la firmeza y fuerza de la piel, que sitúan al láser como una excelente herramienta antiflacidez de efecto lifting.
Existen distintos tipos de láser que se deben escoger según la patología y el área de la cara que se quieran tratar. Imema, centro de la estética segura, con su amplia plataforma láser, pone a disposición de sus pacientes todas las opciones para encontrar aquella que mejor se adecuada al tratamiento de cada caso, para un proceso absolutamente individual y personalizado.
Manchas solares
El láser es el procedimiento más eficaz para eliminar las manchas de la piel. Puede emplearse para eliminar diferentes tipos de manchas, con unos resultados óptimos y un reducidísimo riesgo de efectos secundarios.
Una de las principales características del láser es su capacidad de buscar determinados cromóforos de la piel, entre los que se encuentra la melanina. Eso significa que la luz láser puede dirigirse directamente hacia los grupos de melanocitos que forman las manchas para disolverlos y destruirlos. Un tratamiento adecuado asegura la eliminación total de esas manchas y una mejora notable del aspecto de la tez.
Existen muchos tipos de láseres diferentes que son empleados en la actualidad por los especialistas en Dermatología para la corrección de enfermedades y defectos de la piel. La amplia plataforma láser de Imema permite que sus especialistas opten siempre por el tipo de láser más adecuado para cada tipo de piel, mancha y área a tratar.
Dependiendo del área a tratar y del número de lesiones se puede experimentar una mayor o menor sensación de calor en la zona. En lesiones muy extensas o cuando son múltiples, se suele aplicar una crema anestésica tópica (EMLA) o bien infiltrar una pequeña cantidad de anestésico local con lo que reducimos al máximo cualquier sensación al aplicar el tratamiento con láser. La mayoría de los léntigos se eliminan en una sola sesión, aunque en algunos casos se necesita realizar una segunda aplicación.
Tras el tratamiento pueden aparecer cambios en la coloración de la piel, sea bien hacia más oscura o hacia más clara, como cuando se produce una herida o arañazo. Estos cambios de coloración son transitorios y se normalizan con el tiempo, ocurriendo sólo un una pequeña proporción de pacientes.
Antes del tratamiento no se debe tomar el sol de forma activa durante las tres o cuatro semanas anteriores a la sesión, ni maquillarse el día del tratamiento. Posteriormente, se ha de evitar la exposición al sol de la zona tratada mediante el uso de un protector de alto índice durante al menos 1 mes después del tratamiento y aplicar un gel o crema refrescante.
Los resultados son definitivos si el tratamiento se realiza adecuadamente y se siguen los cuidados posteriores correctos.
Manchas vasculares

El láser empleado en el tratamiento de lesiones vasculares (arañas vasculares, cuperosis, angiomas, varículas) ha sido creado específicamente para el fin de eliminarlas. Su diseño le permite producir un destello intenso que actúa de forma selectiva sobre la lesión vascular, siempre sin alterar el tejido sano circundante. La energía desprendida elimina estas lesiones y devuelve a la piel su coloración normal. Los resultados son óptimos. El láser es tan seguro y efectivo que está recomendado para el tratamiento de múltiples lesiones vasculares a cualquier edad.
El número de sesiones depende del tipo y extensión de estas lesiones vasculares, pero suele oscilar entre 1 y 5 sesiones para hacerlas desaparecer por completo y de forma definitiva. Estas sesiones han de repetirse con una periodicidad de 4 a 8 semanas, según se necesite en cada caso.
La lesión vascular tratada desaparece o adopta una coloración grisácea que va desapareciendo en el trascurso de los días siguientes al tratamiento. Por lo general, la inflamación que sufre la piel tratada es pequeña y se puede hacer vida normal prácticamente de inmediato. Dependiendo de la extensión y localización de la lesión pueden necesitarse dos o tres días de recuperación. En algunas ocasiones puede aparecer alguna costra superficial transitoria que también desaparece en pocos días. Tras la resolución de estas costras puede aparecer una ligera disminución de la pigmentación que desaparecerá progresivamente.
El tratamiento es muy poco molesto y muy bien tolerado; tan solo se percibe una sensación de calor en la zona tratada en el momento del tratamiento y en el post-tratamiento inmediato.
Antes del tratamiento se recomienda no tomar el sol de forma activa ni rayos UVA durante las tres o cuatro semanas previas. En caso de que la persona tenga tendencia a la aparición de manchas en la piel se aconseja aplicar una crema despigmentante desde una semana antes del tratamiento.
Tras el tratamiento los pacientes se pueden aplicar una crema o gel refrescante y una crema corticosteroide sobre la zona tratada. Los pacientes deberán evitar la exposición solar de la zona tratada mediante el uso de un protector de alto índice durante al menos 1 mes después del tratamiento.
Se aconseja a los pacientes con tendencia a sufrir manchas en la piel que se apliquen durante tres semanas después del tratamiento una crema despigmentante.
Cicatrices de acné
La capacidad de regeneración y renovación del láser es un excelente arma terapeútica para eliminar las marcas y secuelas del acné. Eliminando las capas superiores de la piel mediante procedimiento ablativos, se consigue reducir la profundidad de las cicatrices e igualar la superficie de la epidermis. En caso de marcas profundas y depresiones en la piel, se puede combinar el láser con tratamientos de relleno localizado en algunos tipos de cicatriz.
El láser también sirve para eliminar cicatrices de diferente origen, como pueden ser a causa de la varicela, accidentes, intervenciones quirúrgicas, etc.
Ultima actualización (Martes 22 de Diciembre de 2009 16:04)
