Aunque en la mayoría de los casos las diferencias sean casi imperceptibles, la simetría perfecta no existe. Seguramente has escuchado alguna vez que la longitud de nuestras piernas puede variar, siendo una más larga que la otra. También, pensamos que la mitad izquierda del óvalo facial es exactamente igual que la mitad derecha, pero nada más lejos de la realidad.
Este fenómeno también afecta a los senos femeninos, que no tienen por qué ser idénticos en cuanto a su forma o volumen. Hablamos de la asimetría mamaria, una cuestión que afecta a casi todas las mujeres del planeta. Pero no te alarmes, sólo un 15% de los casos resulta llamativo al presentar diferencias notables que pueden afectar a la apariencia estética del busto femenino.
Durante el desarrollo que tiene lugar en la pubertad, es habitual que estas diferencias sean más evidentes, pero tienden a igualarse con el paso del tiempo. Sin embargo, en contadas ocasiones no es así, en cuyo caso la mejor solución será una mamoplastia de aumento para unificar la forma y el tamaño de las mamas. La asimetría mamaria es uno de los problemas estéticos que más estragos ocasiona a la autoestima de la mujer.
Las diferencias notables entre los senos sólo pueden corregirse pasando por el quirófano. Lo más habitual es aumentar el tamaño de ambos, utilizando para ello diferentes prótesis para igualar su volumen. Desde Clínica IMEMA queremos destacar que el objetivo final será encontrar el equilibrio perfecto entre las mamas, consiguiendo el resultado más natural posible, teniendo en cuenta que, como señalábamos al comienzo de esta entrada, la simetría perfecta es una quimera.
Cuando el problema no es tanto una cuestión de tamaño como de forma, puede ser recomendable someterse a una maxtopexia o levantamiento de mamas. El procedimiento más adecuado será validado por el cirujano, que tras una consulta inicial, podrá determinar cuál es el mejor modo de acabar con la asimetría entre los pechos. Estas intervenciones estéticas pueden corregir problemas de apariencia física, pero sobre todo contribuyen a mejorar la autoestima de las pacientes, recuperando la confianza en sí mismas.

