¿Eres de esas personas que en ocasiones evitas estrechar la mano al saludar porque la tienes sudorosa? ¿Tratas de llevar ropa holgada o negra para que no sean visibles al resto las manchas de sudor? Si la sudoración excesiva es un problema habitual en tu vida diaria o un impedimento para desenvolverte con normalidad, en Imema encontrarás un centro especializado en tratar la hiperhidrosis, término con el que se conoce a esta afección. La sudoración intensa afecta principalmente a manos, axilas y pies, zonas corporales donde se encuentran la mayor cantidad de glándulas sudoríparas.
La hiperhidrosis requiere de atención médica, ya que puede ser un signo de hiperactividad del tiroides, de una baja concentración de glucosas en la sangre o de una alteración en la región del sistema nervioso que gestiona la sudoración. Desde Imema te recordamos que no existe una solución general para detener la sudoración, ya que se trata de una función corporal esencial. Lo que sí existen son tratamientos que permiten aliviar los síntomas angustiosos de la hiperhidrosis. ¿Quieres saber cuáles son? Sigue leyendo a continuación.
Tratamiento farmacológico tópico
En Imema llevamos a cabo dos tipos de tratamientos de aplicación tópica:
- Cloruro de aluminio: El tratamiento más indicado para pacientes que sufran hiperhidrosis axilar. El procedimiento consiste en la aplicación de una solución sobre la piel seca diariamente antes de ir a dormir, ya que así se aprovecha la inactividad nocturna de las glándulas sudoríparas.
- Aldehídos: Mezcla de diferentes concentraciones que taponan los poros de las glándulas y tienen una función fungicida, bactericida y antiviral. No deben ser utilizados durante mucho tiempo porque pueden producir hiperpigmentación y existe riesgo de sensibilización.
Tratamiento con Toxina Botulínica
Desde Imema nos gustaría señalar que la Toxina Botulínica, se ha convertido en uno de los procedimientos más utilizados contra la hiperhidrosis, en especial para aquellas personas que sean resistentes a tratamientos tópicos. La Toxina Botulínica actúa contra la sudoración excesiva al inhibir la liberación de acetilcolina y bloquea la inervación de la glándula ecrina. Su efectos comienzan a ser notorios a partir de las 24 y las 48 horas posteriores y la duración media es de cuatro a seis meses, aunque también puede alargarse nueve o diez meses e incluso un año. Las personas que se someten a este tratamiento en nuestro centro, ven disminuida su sudoración en un 60%.
Si sufres hiperhidrosis y estás interesado en alguno de estos tratamientos, no dudes en contactar con Imema para solicitar una primera consulta.

