Los falsos mitos del botox

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Clínica IMEMA – Aunque el botox es un tratamiento muy popular en el ámbito de la medicina estética, lo cierto es que la toxina botulínica tiene una gran diversidad de usos. Para empezar este tratamiento fue aprobado en 1989 por la FDA, Food and Drugs Administration de EE.UU, para tratar problemas como el estrabismo. Precisamente, se descubrieron las propiedades de esta sustancia para minimizar las arrugas alrededor de los ojos al realizar este tratamiento en la zona ocular. Desde entonces, en medicina estética se utiliza esta toxina para eliminar las arrugas dinámicas o líneas de expresión facial, que se producen como consecuencia de la gesticulación.

El botox paraliza el músculo tratado, evitando que el mismo se mueva y, en consecuencia, que las líneas de expresión aparezcan. De cualquier modo, este tratamiento no es efectivo con las arrugas en reposo, que surgen fruto del envejecimiento. Sus efectos no son inmediatos, comenzando a ser efectivos en torno a dos días después de su aplicación. El botox es uno de los tratamientos más demandados en medicina estética, sin embargo, existen muchas informaciones erróneas sobre el uso de esta toxina. Desde Imema queremos acabar con los mitos sobre este tratamiento, porque una información médica de calidad es vital para los pacientes.

  1. El botox no duele. Hablamos de un tratamiento indoloro, que se aplica mediante inyecciones en aquella zona que se desea tratar. La mayor molestia que presenta es el pinchazo de la aguja para inyectar la toxina.
  2. Las arrugas no presentan peor aspecto cuando acaba el efecto de la aplicación. El botox paraliza la musculatura de la zona que se trata, por lo que las arrugas no empeoran  con su uso.
  3. Después de la aplicación del tratamiento podrás gesticular con normalidad. Este tratamiento es uno de los más agradecidos dentro de la medicina estética, si bien es cierto que se trata de un tratamiento médico que deberá ser aplicado por personal médico especializado. El botox debe ser inyectado en el lugar preciso y en la cantidad adecuada. De este modo se consigue un efecto de rejuvenecimiento facial.
  4. El botox no deforma la cara. Generalmente se tiende a pensar que el botox puede deformar algunos elementos de la cara como los labios. No es cierto, este tratamiento sólo paraliza la musculatura, en ningún caso supone una práctica de relleno que pueda dar volumen o deteriorar el estado original de la zona tratada.

Si estás interesado en este tratamiento, consúltanos cualquier duda que te surja, estaremos encantados de ayudarte y asesorarte sobre la opción más adecuada para tu caso en particular.

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