Aunque el estrés responde a una cuestión emocional, lo cierto es que sus consecuencias son visibles a simple vista. Esta afección puede dejar marcas en nuestra piel o agravar patologías o enfermedades cutáneas severas, como la psoriasis, el acné o la dermatitis atópica. Incluso, ha sido relacionada con otras afecciones dermatológicas, como es el caso...
