Cómo rejuvenecer tus manos

rejuvenecimiento de manos

Es cierto que a la hora de rejuvenecer nuestra apariencia nos centramos en el óvalo facial, es una de las partes del cuerpo con mayor exposición, ya que siempre está visible. Dicen que la cara es el espejo del alma, por ello queremos lucir un cutis saludable y terso, plantando cara a los efectos devastadores del paso de los años.

Pero, la mayoría de las veces, nos olvidamos de otra parte de nuestra anatomía que también delata nuestra edad y suele estar siempre a la vista: las manos. La piel de las manos va perdiendo tersura y elasticidad con el tiempo, pueden aparecer manchas y las venas se hacen cada vez más palpables. Afortunadamente, la medicina estética pone a nuestra disposición numerosos tratamientos y recursos para devolverles la juventud.

Cuando los efectos del paso del tiempo se hacen visibles, podemos optar por un peeling químico. Pero no debemos olvidar otros cuidados específicos que podemos aportar a esta parte de nuestro cuerpo de forma diaria, como aplicar crema hidratante o loción con protección solar antes de salir de casa.

El peeling químico es una técnica poco invasiva que consiste en la regeneración cutánea de la zona tratada, favoreciendo la renovación de la piel y mejorando su apariencia.

En Clínica Imema conocemos muy bien las ventajas de optar por este tipo de tratamiento, que se emplea generalmente en la cara, pero que también es indicado para otras zonas donde la piel es más fina como el cuello, el escote o las manos. Este tratamiento puede llevarse a cabo en cualquier época del año y es muy adecuado para eliminar las manchas y devolver a las manos la elasticidad y tersura de la juventud.

Los resultados obtenidos con el peeling químico son parte del secreto de su éxito. Además, se trata de una técnica rápida e indolora que, en ningún caso, incapacita al paciente. No precisa de anestesia ni de ingreso clínico y no requiere de cuidados complejos después del procedimiento. Eso sí, es recomendable no lavarse las manos durante varias horas y evitar, en la medida de los posible, llevar joyas durante el primer día tras el tratamiento.

El aspecto que adquiere esta parte de nuestro cuerpo con el paso de los años, delata nuestra edad. Pero, hoy en día, podemos silenciarlo con la ayuda de la medicina estética.

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