La actividad nocturna de la piel

regeneración cutánea

Durante los períodos nocturnos de sueño no sólo descansa nuestro cuerpo, preparándose para una nueva jornada. Nuestra piel también necesita ese reposo aprovechando, precisamente, estos momentos de sueño para recuperarse de los posibles daños que sufre durante la rutina diaria. Por ello se relaciona el descanso y el sueño reparador con el aspecto de nuestro cutis, dormir el número de horas necesario es fundamental para que nuestra piel luzca con aspecto saludable. Cuando dormimos la presión sanguínea se estabiliza, la respiración se ralentiza, y comienza el proceso de recuperación y descanso. Son estos momentos los más adecuados para combatir aquellos problemas que pueden afectar a nuestra piel como consecuencia de agentes externos tales como la polución, la exposición inadecuada a los rayos ultravioleta del sol u otro tipo de agresiones que pueden dañar nuestro cutis.

Durante los períodos de sueño nocturnos tiene lugar la regeneración de las células o la liberación de hormonas. Precisamente, una de estas hormonas, la melatonina, se encarga de ralentizar  el metabolismo desencadenando la relajación y el descanso corporal. Desde Imema queremos hacer hincapié en la importancia de dormir el número de horas necesario, descansar de forma óptima y que el organismo realice adecuadamente sus funciones nocturnas básicas. Todo ello se reflejará en nuestra cara, que lucirá una piel mucho más tersa y brillante con un aspecto más saludable. De forma contraria, nuestro cutis puede verse resentido cuando no se ha descansado bien o ese descanso no ha sido suficiente.

El número de horas de sueño adecuado, en general, para una persona adulta son 8. Durante este tiempo nuestro cuerpo trabaja en su  recuperación: los músculos se relajan, se completan los ciclos hormonales, mejora la circulación de la sangre y la piel se oxigena, eliminando aquellos factores perjudiciales que pueden contribuir a un envejecimiento prematuro. Así que podemos afirmar que mientras nuestro cuerpo descansa, la piel continúa trabajando. Durante el día nos protege de los agentes externos y necesita los períodos nocturnos para recuperarse. Durante el sueño la piel equilibra la pérdida de hidratación para afrontar una nueva jornada de protección al día siguiente.

Para contribuir al período de regeneración de la piel, te presentamos los siguientes consejos:

  • Limpieza: Es necesario limpiar la piel cada noche, antes de acostarse, para eliminar la suciedad y residuos que se acumulan en nuestra piel a lo largo del día.
  • Hidratación: Se trata de un factor fundamental para conservar la flexibilidad de la piel.
  • Tonificación: Aporta una reconfortarle sensación de frescor. A la hora de elegir un tónico adecuado, será necesario reparar en nuestro tipo de piel.
  • Exfoliación: No es necesario realizar esta acción a diario, pero sirve para eliminar las células muertas, alcanzando así la regeneración de las mismas.

 

 

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