Aumento de pecho: lo que debes saber antes de la intervención 

El aumento de pecho o mamoplastia de aumento es una de las intervenciones más demandadas. Se trata de un procedimiento que permite cambiar el tamaño y forma de los senos. Así como corregir las diferencias de tamaño entre ambos pechos y recuperar el volumen perdido tras la lactancia. 

Sin embargo, pese a que es una intervención muy habitual y sencilla, es importante ponerse en manos de un cirujano experimentado y adaptar el volumen mamario al tórax del paciente, teniendo en cuenta sus proporciones para obtener un resultado lo más armónico posible.

Motivos para someterse a un aumento de pecho

Cada persona tiene sus propios motivos a la hora de someterse a un aumento de pecho. Estos pueden ser tanto físicos (mejorar su apariencia, equilibrar el tamaño, mejorarlas tras el embarazo, elevarlas…) como psicológicos (mejorar la confianza en sí misma, superar un complejo…).

Muchas mujeres logran mejorar su calidad de vida al superar complejos que han arrastrado durante años, lo que a menudo afecta su día a día y su relación con su propio cuerpo. La operación de aumento de pecho puede ayudar a que la mujer se sienta más cómoda y segura con su apariencia, lo que, a su vez, impulsa su confianza.

Tipos de prótesis 

Existen distintos tipos de prótesis utilizadas en la cirugía de aumento de pecho, y la elección de la más adecuada dependerá de las proporciones corporales de la mujer y del espacio disponible en su pecho para su colocación.

  • Prótesis redondas: tienen el mismo diámetro tanto en la parte superior como en la inferior.
  • Prótesis ergonómicas: tienen una forma más natural de lágrima o pera, no son simétricas en altura y anchura. Ofrecen un resultado más natural.

¿En qué consiste la intervención?

Tras haber realizado el preoperatorio, con las pruebas médicas correspondientes que confirmen que la paciente se encuentra en una situación óptima para someterse a la intervención. Llega el momento de la operación.

Tras someterse a la anestesia, el cirujano plástico realiza un corte en la zona seleccionada para insertar la prótesis mamaria. 

Existen tres formas de insertar la prótesis mamaria. No obstante, en el preoperatorio, el cirujano será quien determine qué método será el elegido en función a la anatomía del paciente:

  • Vía periareolar: incisión en el límite entre la parte oscura de la areola y la tonalidad más clara del pecho. En este caso la cicatriz es casi imperceptible.
  • Vía submamaria: incisión en el surco submamario. No se toca el tejido mamario y el acceso al músculo pectoral es directo y con mayor visibilidad. 
  • Vía axilar: incisión en el pliegue de la axila con el pecho.

A continuación, se introduce la prótesis, se cierra la incisión con suturas intradérmicas, que van por dentro de la piel y apenas son visibles y se coloca un vendaje compresivo.

Postoperatorio

Tras la intervención, el paciente sale del quirófano con el sujetador postoperatorio. El ingreso es breve, solo unas horas, por lo que podrá irse al día siguiente.

Es normal que los primeros días haya molestias y dolores similares a las agujetas. Se deberán controlar con analgésicos. Asimismo, los puntos se retirarán una semana después de la operación.

Recuerda que el resultado final se empieza a notar a partir de los 6 meses, aunque desde el segundo mes se puede observar el tamaño y la forma del nuevo pecho.

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