El cuerpo de una mujer se ve sometido a diferentes transformaciones a lo largo de su vida, el paso del tiempo, aumento o reducción de peso, procesos hormonales, etc. Sin duda, el cambio más importante en el cuerpo de una mujer es el que se produce durante el período de gestación. Trás el parto y la lactancia llega el momento de recuperar la figura y paliar las consecuencias de un embarazo para el cuerpo femenino. La tendencia actual es someterse a diferentes tratamientos o intervenciones quirúrgicas para recuperar la silueta, lo que se conoce como mommy makeover.
Evidentemente, un embarazo supone importantes cambios en el cuerpo de una mujer, no sólo desde el punto de vista hormonal, también puede influir en la aparición de problemas estéticos. Con el paso del tiempo, estas consecuencias pueden remitir, sin embargo en muchas ocasiones esas imperfecciones minan la autoestima de la mujer, al no ver cumplidas sus expectativas de recuperación tras el parto. Existen numerosos factores que pueden influir en que esa recuperación después de un embarazo sea o no óptima: la constitución de la mujer, el estilo de vida o, incluso la genética.
En Clínica IMEMA te presentamos cuáles son los principales cambios que sufre el cuerpo femenino tras el embarazo:
- La piel se estira ampliamente para abarcar el aumento de tamaño de casi todo el cuerpo, aunque de forma más específica en el vientre. Esto puede generar la aparición de estrías y, en muchas ocasiones, la piel no vuelve a su situación inicial dando lugar a problemas de flacidez cutánea.
- Se produce un cambio importante tanto en el tamaño como en la textura de las mamas, para prepararse para el período de lactancia. Como consecuencia se produce un cambio en la distribución del tejido glandular y de la grasa localizada en los senos, esto puede dar lugar a un busto caído, pierde la tersura previa.
- El abdomen, evidentemente los músculos de esta zona sufren una gran tensión durante la gestación. En ocasiones, tras el parto es habitual que aparezcan problemas de grasa localizada en esta zona, flacidez e, incluso, celulitis.
Todos estos problemas pueden ser difíciles de eliminar, a pesar de llevar una dieta específica o realizar actividades deportivas. En estos casos, existen diferentes tratamientos e intervenciones de Cirugía Estética para recuperar el estado inicial del cuerpo, previo al embarazo.

