En el momento en que te conviertes en madre son muchas las dudas que asaltan tu cabeza. Aunque has estado nueve meses preparándote para ello, hasta que no tienes a tu recién nacido en brazos, no sabes cómo vas a reaccionar. En ese preciso instante, te embarga la felicidad y un montón de preguntas te vienen a la mente. Una de esas preocupaciones está relacionada con la posibilidad de dar el pecho si antes nos hemos sometido a un aumento de mamas. ¿Qué consecuencias puede tener para nuestro pequeño? En la Clínica Imema somos conscientes de cómo afecta a nuestros pacientes esa incertidumbre. Por este motivo, queremos aprovechar este post para poner algo de luz sobre este tema.
El aumento de pecho, también conocido como mamoplastia, se trata de una de las intervenciones quirúrgicas más demandadas en la actualidad por las mujeres para mejorar el tamaño y la forma de su pecho. Además de para aumentar su volumen, este procedimiento se suele llevar a cabo para corregir ciertas asimetrías entre ambas mamas o, por ejemplo, para rejuvenecer su aspecto.
Nuestros expertos en cirugía plástica realizan este tipo de intervenciones diariamente y nadie mejor que ellos conoce el funcionamiento de la glándula mamaria, la cual no se verá afectada por las prótesis de silicona. Por lo que a la pregunta de si podrás dar el pecho a tu bebé, la respuesta es sí. Lasprótesis mamarias se suelen colocar, por norma general, detrás del músculo pectoral, de tal forma que el pezón no sufre alteración alguna. Incluso cuando éstas se introducen a través de la areola, la lactancia no correrá peligro.
Además, puedes estar totalmente tranquila cuando le des el pecho a tu hijo, ya que no hay ningún riesgo de que las prótesis o los implantes se rompan o sufran fisuras, así como tampoco de que cualquier sustancia pase a la leche materna, cuya cantidad no se verá alterada durante el periodo de lactancia.
Sí es cierto que las cicatrices que quedan alrededor de las areolas después de este tipo de intervenciones pueden generar algo de pérdida de sensibilidad, pero suele ser temporal. Al igual que entra dentro de lo normal que las mujeres que se someten a un aumento de pecho experimenten algunas molestias, como tensión de la piel, puesto que ha cambiado el tamaño natural de sus mamas.
Pero sin duda, lo mejor para estar seguras y despejar cualquier tipo de miedo es consultar a un cirujano plástico.

