Historia del injerto capilar

injerto capilar

La pérdida de cabello ha sido una preocupación recurrente a lo largo de la historia, motivo por el que se ha trabajado mucho buscando el método más eficaz de combatir la alopecia. La tecnología ha tenido un lugar destacado en los resultados obtenidos, ya que supone la base de las técnicas y procedimiento más exitosos. Algunas fuentes señalan que han sido hallados papiros del Antiguo Egipto con fórmulas y recetas para favorecer el crecimiento del cabello. Pero el injerto capilar de la edad contemporánea cuenta con los medios más avanzados para contrarrestar la pérdida de cabello, obteniendo resultados sorprendentes en un corto período de tiempo.

Numerosos doctores han realizado estudios y trabajos con el objetivo de acabar con la calvicie. Muchas han sido las técnicas de desarrolladas con el paso de los años, aunque evidentemente no todas son iguales ni consiguen los mismos resultados. Desde la Clínica Imema queremos destacar los siguientes hitos históricos en el ámbito de la restauración capilar:

  • En 1822 aparece el primer documento escrito que habla sobre la investigación de los injertos de pelo para frenar la alopecia. Este documento escrito por un profesor universitario, Unger, y su pupilo, Diffenbach, hablaba de un estudio que había realizado mediante el injerto de pelo en animales y, posteriormente, en humanos. Las prácticas pretendían sentar las bases de la lucha contra la alopecia.

  • Muchos años después, en 1939, el doctor japonés Okuda realiza dos trasplantes de 4 mm para la restauración capilar de una zona afectada por calvicie.

  • Un método similar fue aplicado por el Doctor Tamura, en 1943, tomando cabellos de un donante para su trasplante mediante incisión. Sin embargo, el trabajo de este especialista quedó eclipsado con el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

  • Sin duda, 1959 fue una año relevante en la evolución del trasplante capilar. El Doctor Orentreich marcó las bases del trasplante de pelo moderno, mediante intervención quirúrgica. Su trabajo supuso uno de los estudios más determinantes para combatir la alopecia, al basarse sobre el dominio de los donantes y el dominio del cuero cabelludo receptor.

La ciencia y la tecnología han seguido evolucionando de forma conjunta para modernizar los tratamientos de trasplante capilar, perfeccionando las técnicas de extracción y trasplante de folículos pilosos, así como la realización de miniinjertos y microinjertos, consiguiendo los resultados más naturales.

En la actualidad, los injertos robóticos con la mejor opción para frenar la pérdida de cabello. En nuestra clínica somos especialistas en los trasplantes de pelo con el robot ARTAS. La eficacia de este sistema ha quedado sobradamente demostrada y son muchos los que se acercan a nuestras instalaciones para acabar con la calvicie, siendo un procedimiento muy natural.

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