La tonalidad de nuestra piel es un factor estético importante. Cuando su coloración es uniforme se percibe una mejor apariencia. Inconscientemente, relacionamos el tono y la textura de nuestra piel como una señal de buena salud. Por eso, en verano cuando nos bronceamos nos sentimos mejor y nos vemos más guapos. Nuestros expertos en dermatología señalan que el estado de la piel es una de las cuestiones estéticas que más preocupan. De hecho, según un estudio realizado por Caudalie e Ipsos el 62% de las mujeres entre 20 y 60 años antepone las lesiones de pigmentación por encima de las arrugas como su principal preocupación.
Actualmente, se están realizando diferentes investigaciones científicas con el objetivo de prevenir este tipo de lesiones, antes incluso de que se produzcan. Según se destacó en el último Congreso de la SEME (Sociedad Española de Medicina Estética) un simple análisis de sangre genético podrá determinar si una persona tiene posibilidades de sufrir problemas en la pigmentación en el futuro. Lo que permitirá aplicar luz pulsada y otro tipo de tratamientos para prevenir la aparición de las manchas.
Hasta el momento, lo más recomendable es ponerse en manos de un dermatólogo al menor indicio de una lesión en la pigmentación. Hoy en día, existen diferentes tratamientos que actúan tanto en la superficie como en las estructuras internas para evitar el proceso de melanogénesis: procedimientos con láser o los peeling en profundidad son las técnicas más adecuadas que pueden utilizarse cuando existe un diagnóstico por parte de un especialista. Otra de las claves para mantener las manchas a raya será el uso de fotoprotector durante todo el año, el sol de invierno puede resultar incluso más dañino que el de la época estival.
¿Por qué me salen manchas?
Desde Clínica IMEMA te contamos que este cambio en la pigmentación de la piel se desarrolla como consecuencia de un aumento de la producción de melanina. Generalmente, este hecho va acompañado de otro indicador importante: el incremento de los melanocitos, ya que estas células son las encargadas de producir la melanina. Entre las principales causas de la aparición de manchas podemos destacar: la exposición excesiva a los rayos del sol, los desajustes hormonales, factores genéticos o la ingesta de determinado fármacos.

