Nuevas aplicaciones de la toxina botulínica

Clínicas de cirugía estética en Madrid

Aunque el uso de la toxina botulínica ha experimentado un crecimiento exponencial para su aplicación en tratamientos de rejuvenecimiento facial, lo cierto es que las primeras aplicaciones de esta sustancia no tenían nada que ver con la Medicina Estética. Fue en el año 1989 cuando la Food and Drugs Administration, FDA, aprobó su uso en el campo de la oftalmología para tratar casos de estrabismo. Durante estos tratamientos, los oftalmólogos, observaron sorprendidos como la aplicación de esta sustancia minimizaban las arrugas que los pacientes tenían alrededor de los ojos, momento en el que se hizo efectiva su utilización en Medicina Estética, siendo uno de los tratamientos más demandados en las Clínicas de Cirugía Estética en Madrid.

Algunas investigaciones recientes señalan que la toxina botulínica podría aplicarse para solucionar otros problemas de diversa consideración. Según un estudio publicado en la revista Journal of Psychiatric Research la aplicación de inyecciones de esta sustancia podría minimizar los síntomas de las personas con depresión. El estudio, enfocado al uso de toxina botulínica en el ámbito de la salud mental, seleccionó un grupo de más de 70 personas con depresión diagnosticada; a la mitad le administraron inyecciones de toxina botulínica y a la otra mitad le inyectaron un placebo. Los resultados de esta investigación establecieron que los tratamientos con toxina botulínica pueden mejorar los síntomas de la depresión hasta en un 50%.

Otro estudio publicado en Aesthetic Journal señala que la aplicación de toxina botulínica puede ser efectiva para acabar con los problemas de eyaculación precoz, ya que esta sustancia consigue evitar la contracción muscular. Si bien es cierto, que esta investigación se encuentra en fase experimental, por el momento sólo ha sido probada en roedores.

Las Clínicas de Cirugía Estética en Madrid nos hacemos eco de estos avances sobre la toxina botulínica. Además, estas investigaciones se suman a otros beneficios de la aplicación de esta sustancia. En concreto, la FDA aprueba el uso de esta toxina en los siguientes casos: sudoración excesiva, incontinencia urinaria, migraña crónica, parálisis infantil, osteoartritis, blefaroespasmo. Todos estos problemas pueden tratarse con la toxina botulínica dentro del territorio europeo.

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