En los últimos años han proliferado los programas sobre salud en los medios de comunicación, del mismo modo que han aparecido nuevas publicaciones sobre estos asuntos. La información sanitaria es beneficiosa para la población, siempre y cuando sea de calidad y rigurosa. El ser humano tiende a pensar que puede opinar sobre cualquier cosa, pero la ciencia y la medicina son disciplinas complejas y las opiniones sobre estas materias deberían emitirse, exclusivamente, por personal sanitario cualificado. El debate ha llegado incluso al Congreso de los Diputados, después de que un niño de seis años falleciese en Olot por difteria. Sus padres se habían negado a administrar las vacunas oportunas al menor.
Estos espacios televisivos abren debates sobre cuestiones sanitarias y realizan afirmaciones que pueden no atender a una base científica. Por ejemplo, el pasado mes de marzo un programa televisivo nacional emitió una entrevista al periodista, Miguel Jara, con motivo de la presentación de su libro “Vacunas, las justas”. Durante la emisión se debatió sobre la necesidad, seguridad e idoneidad de vacunar a los niños. En el colectivo sanitario saltaron todas las alarmas, ante la falta de rigor para tratar cuestiones médicas de tal magnitud. Declaraciones que, por otra parte, como se ha visto en el caso de Olot pueden poner en riesgo la salubridad de los más pequeños.
En Imema estamos totalmente de acuerdo con que las informaciones y opiniones científicas, en los medios de comunicación, deben estar supeditadas a médicos debidamente cualificados. Todas estas cuestiones han generado mucho ruido en las redes sociales, finalmente la cadena que difundió la entrevista a Jara acabó por emitir un programa especial, con profesionales sanitarios, titulado “La necesidad de las vacunas”.
Las cuestiones que atañen a nuestra salud no deberían tomarse a broma y cualquier opinión o recomendación debería responder al rigor científico para evitar riesgos innecesarios. En España la sanidad es una de las disciplinas mejor valoradas, por la calidad del servicio y la innovación en la aplicación de tratamientos, contamos con personal sanitario sobradamente cualificado, por lo que no es necesario recurrir a profesionales de otros sectores para hablar sobre cuestiones médicas. Y es que, ya se sabe, con la salud no se juega.

