La piel del cuello te delata

medicina estética

Somos conscientes de la importancia de cuidar nuestro cutis para mantener un aspecto saludable y ganar la batalla al envejecimiento. Pero, la mayoría de las veces, nos olvidamos de una parte de nuestro cuerpo que también cuenta con una piel delicada y fina: el cuello. Una zona que presenta una gran exposición a los rayos nocivos del sol y donde, además, puede darse un envejecimiento prematuro. Existen numerosos tratamientos en el campo de la medicina estética para mejorar la apariencia de la piel del cuello, acabar con la flacidez o eliminar la grasa que da lugar a la papada.

Podemos lucir una piel tersa y luminosa, minimizar la presencia de arrugas faciales y contar con un aspecto joven y saludable. Sin embargo, el cuello o las manos son dos puntos de nuestra anatomía a tener en cuenta, no debemos obviar los cuidados para estas zonas. El lifting facial es sobradamente conocido, pero también es posible aplicar este tratamiento para la zona del cuello. No es la única opción posible, existe una gran diversidad de técnicas tanto quirúrgicas como mínimamente invasivas para mejorar la apariencia de la piel del cuello.

En Clínica Imema siempre recomendamos ponerse en las mejores manos para recibir el asesoramiento más adecuado para cada necesidad concreta. La elección del procedimiento idóneo es fundamental para alcanzar los resultados esperados y, en ocasiones, la mejor alternativa es la combinación de varias técnicas para alcanzar un aspecto natural y rejuvenecido por igual. Si cuidamos nuestro cutis facial y no atendemos a otras zonas, como el cuello, puede que éstas desmientan la edad que refleja nuestra cara.

Algunas de las técnicas más destacadas para mejorar la firmeza y el estado de la piel del cuello, reducir la papada o eliminar la flacidez son:

  • Láser de rejuvenecimiento

  • Mesoterapia

  • Peeling químico

  • Hilos tensores

Cuando alguien se somete a alguno de estos tratamientos para mejorar la apariencia de su cuello suele ser para acabar con la piel flácida de la región submandibular (submaxilar), recuperando así el ángulo cérvico-mandibular. De este modo, una cuestión frecuente para recurrir a la medicina estética es acabar con el problema de la papada, que envejece la expresión y la apariencia. Pero, también, minimizar las arrugas y tensar la piel de la zona.

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