El aumento de pecho es una de las intervenciones estéticas más realizadas en nuestro país. Son muchas las mujeres que se plantean cambiar el tamaño o la forma de sus mamas y, seguramente, antes de pasar por el quirófano tendrán un millón de dudas. Es completamente normal, nuestra recomendación es acudir a un cirujano plástico con experiencia y consultarle previamente todas las cuestiones que puedan surgir. En este sentido, desde la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), han elaborado un documento informativo junto con la Sociedad Española de Cirugía Plástica (SECPRE).
El documento alerta sobre todas las cuestiones que se deben tener presentes antes de pasar por el quirófano y señalan que es necesario contar con la madurez mental necesaria para este tipo de procedimientos y ser realistas sobre las expectativas de los resultados. Antes de realizarse una mamoplastia de aumento, las candidatas deben de estar convencidas aún después de conocer los riesgos que entraña la intervención (como todo procedimiento quirúrgico) y, además, aunque pueda parecer lógico, deben ser conscientes de que su aspecto físico se verá modificado.
Una de las cuestiones más relevantes es que las prótesis deben revisarse cada cierto tiempo, ya que pueden deteriorarse con el paso de los años. En este caso, será necesaria una nueva intervención para sustituir el material. Por ejemplo, las prótesis pueden encapsularse, causando deformidad y dolor e, incluso, pueden romperse. Por ello, es fundamental realizarse revisiones periódicas para prevenir problemas y actuar a tiempo.
Tampoco es recomendable que las mujeres más jóvenes se sometan a este tipo de tratamientos, puesto que los mejores resultados tienen lugar cuando se alcanza el desarrollo completo de las mamas. En cualquier caso, en Clínica IMEMA encontrarás el asesoramiento que necesitas. Además, contamos con un equipo profesional de vanguardia y las mejores instalaciones para que estés lo más cómoda posible durante todo el tiempo que dura el procedimiento.
Muchas mujeres ven mermada su autoestima por el tamaño o la forma de sus senos, una cuestión que tiene solución y que puede cambiarse. El objetivo último de este tipo de tratamientos será siempre mejorar la calidad de vida de las personas que deciden apostar por esta opción.

