Vivimos continuamente estresados, con rutinas de trabajo maratonianas, cada vez disponemos de menos tiempo para cuidarnos por dentro y por fuera. Nuestros hábitos alimenticios también varían para adaptarse a nuestros nuevos horarios, no invertimos tanto tiempo en cocinar y abusamos de los productos pre-cocinados. De lo que no cabe duda es que todas estas cuestiones...
