La solución eficaz contra los problemas de alopecia es ya una realidad. La evolución de la tecnología hace posible avanzar en los tratamientos para el trasplante capilar, consiguiendo los resultados naturales. Además, el uso de la tecnología robotizada permite minimizar las molestias propias del trasplante. En Imema hemos sido pioneros en apostar por este tipo de avances con la incorporación de la tecnología robótica ARTAS, el sistema más avanzado del mundo para el trasplante capilar mediante la técnica FUE.
Realmente, la alopecia es uno de los problemas de este tiempo, ya que no sólo afecta a los hombres, sino que también un amplio porcentaje de mujeres presentan problemas capilares. El impacto emocional de esta patología en mujeres es superior al que sufren los hombres, ya que la calvicie en varones está socialmente más aceptada, lo que no quiere decir que un hombre con alopecia no sufra consecuencias emocionales. En cualquier caso, la evolución de la tecnología tiene como objetivo dar respuesta a las necesidades reales de la sociedad.
El Robot ARTAS cuenta con un sofisticado sistema de imágenes que permite escanear cada unidad folicular de la zona dadora. Esta técnica robótica permite seleccionar y extraer las unidades foliculares atendiendo a criterios como la densidad, dirección, ángulo o profundidad. Este novedoso sistema, permite extraer gran cantidad de cabellos, sin alterar la apariencia de la zona dadora. Además, la técnica que se desarrolla con esta tecnología resulta mucho más rápida, ya que el brazo robótico permite extraer miles de cabellos de forma sencilla y eficaz, gracias a su gran precisión.
Diez meses han pasado desde que en Imema incorporamos el ROBOT ARTAS para el trasplante capilar, tiempo en el que hemos podido comprobar los increíbles resultados obtenidos con su uso. Evidentemente, estos resultados se traducen en una mayor satisfacción del paciente. No es de extrañar, si tenemos en cuenta que dichos resultados serán magníficos, sin presencia de cicatrices y, sobre todo, conservando el aspecto natural de la zona dadora.

