El principal problema de la cirugía estética es que no se pueden ver los resultados hasta después de la intervención. Obviamente, el cirujano hablará largo y tendido con cada paciente para analizar el tipo de problema que sufre y conocer cuáles son sus expectativas. Pero, sin duda, se trata de una temática altamente sensible, no siempre es posible hacerle ver al paciente qué es lo que puede esperar de un procedimiento específico. Aunque no es lo más habitual, en Clínica Imema sabemos que en ocasiones para conseguir los resultados esperados es necesario realizar una cirugía secundaria o una intervención complementaria.
A pesar de la concepción actual de la medicina estética, la mayor parte de los tratamientos y técnicas que se llevan a cabo están relacionadas con mejorar un problema de salud y potenciar la sensación de bienestar y la calidad de vida del paciente. No se trata de cambiar su figura por un simple capricho, sino que en muchas ocasiones, un determinado problema puede causar daños emocionales de consideración en las personas, así como mermar su autoestima.
Cualquier cirujano, debidamente cualificado, tratará de hacer ver al paciente las expectativas reales que puede esperar. Las mismas no siempre se cumplen, bien porque no sea conveniente o porque resulte imposible. Además, los avances tecnológicos han mejorado los procedimientos y los resultados de los mismos, aunque cada vez hay más tratamientos poco invasivos, una intervención quirúrgica no está exenta de ciertos riesgos.
Tras una larga entrevista con el paciente y la realización de las pruebas previas pertinentes, no suelen surgir problemas con los resultados obtenidos. Pero, en ocasiones, será necesario someter al paciente a una segunda intervención o a alguna técnica complementaria para acercarse más al resultado soñado.
Finalmente, las cirugías secundarias son una necesidad para dar respuesta a las ilusiones de un paciente, que tiene muy claro lo que quiere conseguir con este tipo de tratamientos. Obviamente, estas técnicas deberán ser llevadas a cabo por cirujanos con experiencia para dar solución a cualquier tipo de problema que pueda surgir tras una intervención estética determinada. Será necesario conocer todas las técnicas, ya que la cirugía reconstructiva no se puede resolver basándose en un único procedimiento.

