Cómo conseguir un bronceado perfecto

dermatología

A un par de semanas para que comience oficialmente el verano, ya estamos pensando en las vacaciones, en ir playa o a la piscina. A estas alturas del año, comenzamos a preguntarnos cómo conseguir el bronceado ideal, ese tono dorado que tanto nos favorece y que nos aporta un aspecto más saludable. Por mucho que ansiemos ponernos morenos, deberemos extremar las precauciones, ya que la sobreexposición a los rayos solares puede jugarnos una mala pasada. Nuestros expertos en dermatología destacan que los baños de sol son beneficiosos para la salud, pero que es necesario usar fotoprotector y tener en cuenta una serie de medidas fundamentales.

  1. Prepara tu piel: Exfoliar e hidratar la piel es una tarea que debe formar parte de nuestras rutinas de belleza habituales. Sin embargo, cobra más importancia en los días previos a la exposición de nuestro cuerpo a los rayos ultravioletas del sol. Una piel saludable siempre luce un mejor aspecto, pero además nos permitirá lucir un bronceado más brillante y uniforme.

  2. Usa crema con protector solar: Existe una creencia generalizada de que las cremas con alto índice de protección solar dificultan el bronceado, pero nada más lejos de la realidad. Es necesario proteger nuestra piel de los rayos dañinos, utilizando diferentes índices de protección en función del tono y el estado de nuestra piel. Podemos ir bajando esta graduación a medida que pasa el verano y vamos cogiendo color, pero nunca eliminar la protección.

  3. Apuesta por los sticks solares: Son una herramienta esencial para proteger las zonas más vulnerables como el labio superior o el contorno de los ojos. Zonas sensibles a las que les da el sol con frecuencia y donde es más habitual la aparición de manchas cutáneas.

  4. La alimentación también es importante: Existen evidencias científicas de que el betacaroteno, licopeno o la vitamina E desempeñan un papel esencial en el proceso del bronceado. Por este motivo, apostar por alimentos que nos aportan estos nutrientes contribuye a mejorar el color de nuestra piel. Zanahoria, tomate, verduras de hoja verde, melocotones y legumbres serán tus mejores aliados.

  5. Hidrata tu piel: Sí, ya lo hemos mencionado antes, pero es una de las cuestiones más relevantes para alcanzar nuestro objetivo. Debemos hidratar y proteger nuestra piel 30 minutos antes de la exposición al sol, renovar la crema solar cada dos horas en la playa o en la piscina y utilizar un aftersun tras el baño de sol. Esta última nos permitirá reparar los daños ocasionados y mantener nuestra piel morena durante más tiempo.

Desde Clínica  IMEMA queremos hacer hincapié sobre los beneficios del sol, para empezar favorece la síntesis de la vitamina D. Pero, también, es cierto que debemos tomar precauciones para evitar melanomas y otras lesiones en la piel. La exposición a los rayos solares deberá ser progresiva y moderada. Por lo demás, ya estamos preparados para disfrutar del verano.

 

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