Vivimos continuamente estresados, con rutinas de trabajo maratonianas, cada vez disponemos de menos tiempo para cuidarnos por dentro y por fuera. Nuestros hábitos alimenticios también varían para adaptarse a nuestros nuevos horarios, no invertimos tanto tiempo en cocinar y abusamos de los productos pre-cocinados. De lo que no cabe duda es que todas estas cuestiones terminan por pasar factura a nuestro organismo. Nuestra piel se resiente, aparecen pequeñas arrugas o líneas de expresión y otros problemas como la flacidez o los cúmulos de grasa. Cuidar nuestra alimentación es una de las premisas básicas para lucir un aspecto físico cuidado y saludable. Apostar por productos naturales, con un alto contenido en nutrientes esenciales, se vuelve fundamental para tratar de paliar los efectos del paso el tiempo.
La clave está en los antioxidantes, que se encuentran básicamente en las frutas y verduras y que deben tener una importante presencia en nuestra dieta. Así que si quieres apuntar la receta contra el envejecimiento, desde Clínica IMEMA te presentamos los ingredientes que no pueden faltar en la lista.
Vitamina C
Es el mejor protector que podemos encontrar para combatir el efecto de los rayos ultravioleta del sol y de la contaminación ambiental, lo que conocemos como radicales libres y que son los responsables de nuestro envejecimiento. Para aumentar nuestra ingesta en este nutriente podemos consumir brócoli, fresas, pimientos verdes, melón, tomates y frutas cítricos.
Legumbres
Se componen de hidratos de carbono, con bajo índice glucémico y alto contenido en fibra y en micronutrientes esenciales, así como en proteínas de calidad. Los antioxidantes que se encuentran en este ingrediente mejoran la protección de nuestra piel.
Avena
El mejor cereal que podemos consumir, es el más adecuado para combatir los problemas y las alergias cutáneas. Además, se trata de un alimento saciante y diurético.
Pescado azul
En todas sus variables, como por ejemplo el salmón, es unalimento con un elevado nivel en grasas saludables. Rico en vitaminas A, B y D que favorecen la regeneración de los tejidos y la absorción de algunos nutrientes como el calcio.
Sabemos que seguir todos estos consejos se vuelve complicado, con nuestras rutinas diarias y los horarios laborales que debemos asumir. Afortunadamente, la medicina estética ha evolucionado mucho en los últimos años y, hoy en día, es posible someterse a diferentes tratamientos para mejorar el estado y la apariencia de nuestra piel.

